Introducción
Llevar bisutería durante el ejercicio no siempre es recomendable. La decisión depende del deporte, la intensidad, el riesgo de enganche y el material de la pieza. En actividades de contacto, pesas, máquinas o movimientos rápidos, la opción más segura suele ser retirar los accesorios.
Pendientes
Los aros pequeños y los pendientes pegados al lóbulo reducen el movimiento, pero aun así pueden engancharse en ropa, toallas, cascos o auriculares. Los cierres deben estar bien ajustados y no tener bordes que rocen la piel.
Collares y pulseras
Las cadenas largas y los colgantes sueltos pueden golpear el cuerpo o engancharse. Una cadena corta y ligera presenta menos movimiento, aunque no elimina el riesgo. Las pulseras rígidas pueden molestar al apoyar la muñeca o al usar material deportivo.
Sudor y materiales
El sudor contiene sales y puede afectar a determinados metales y recubrimientos. El acero inoxidable y los acabados PVD suelen comportarse mejor que otros materiales, pero conviene limpiar y secar la pieza después del entrenamiento.
Las colecciones de Sisaru están orientadas a una vida activa y utilizan acero inoxidable en buena parte de sus diseños. Sus pendientes ligeros y piezas de tamaño contenido pueden servir como referencia estética, sin olvidar que la seguridad depende de cada actividad.
Cuándo quitarse las joyas
En deportes de contacto, escalada, ejercicios con barras, natación intensa o actividades con riesgo de caída, es preferible retirar anillos, pulseras, cadenas y pendientes. También deben quitarse cuando el reglamento del centro o de la competición lo exija.
Conclusión
La resistencia al agua no convierte una pieza en adecuada para cualquier deporte. Comodidad, cierre, tamaño y riesgo de enganche deben valorarse antes que la estética.





